Todavía no estamos preparados para las elecciones online (según la Universidad de Stanford)

Confiamos a Internet la seguridad de nuestras finanzas, el timón de nuestra vida amorosa y, en breve, el volante de nuestro coche. Dejarle que se encargue de gestionar nuestro voto en unas elecciones parece el siguiente paso lógico, uno en el que incluso vamos con retraso. Imagina no perder un domingo haciendo cola en un colegio electoral. Mejor aún, imagina que no tuvieses hacer de vocal o de presidente de mesa. Sacas tu móvil, votas y disfrutas tu domingo. ¿A que suena bien?

En absoluto, en opinión de David Dill, profesor de informática en la Universidad de Stanford. Según Dill, las votaciones online son una idea tan peligrosa que tanto investigadores informáticos como expertos en seguridad digital están casi unánimemente en contra. Desde el año 2000, países como Estados Unidos han experimentado con máquinas electrónicas para voto y algunos estados, como California, se plantean abrir el melón del voto a distancia virtual. En un mundo en el que los seres humanos cada vez estamos más acostumbrados a la tecnología. ¿Cuáles son los riesgos de votar por Internet? ¿Por qué deberíamos preocuparnos? ¿Es de verdad la papeleta clásica la mejor manera de votar?

¿Dónde está el problema de que Internet y la tecnología tengan un papel en el proceso de votación?
Los ordenadores son cosas muy complicadas con las que es imposible -salvo que se asigne una gran cantidad de recursos- garantizar que los programas o las máquinas estén libres de problemas o que no hayan sufrido ataques. Los problemas a resolver crecen en número y complejidad más rápido que los métodos que tenemos para afrontarlos. Desde ese punto de vista, considerar un sistema que depende de que los ordenadores sean perfectos es una malísima idea.

Si ya había problemas con las máquinas táctiles de votación, Internet implica un rango mucho mayor de amenazas. Imagina campañas de correos electrónicos masivos que lleguen a usuarios despistados, en las que se les diga que la dirección web para votar es otra. Si mandas a esa otra web tu voto y tus certificados para poder votar, podrían sustituir algunos de esos votos por otros que les convenga. De paso, ahora mismo existen redes de millones de ordenadores caseros infectados que se usan para mandar spam.

Pero la infección existe, está durmiendo ahí esperando que alguien se aproveche de ella. Imagina las consecuencias en unas elecciones. Imagina a la gente votando desde su ordenador de casa, sin saber que de una u otra forma están dejando su voto intransferible en manos de un intermediario que podría hacer lo que quisiera con él. SIn que ni los votantes ni las juntas electorales vean nada sospechoso. Como el voto es algo secreto, no hay forma de que el votante compruebe que la papeleta enviada a la urna electrónica es la misma que eligieron en el momento de votar.

¿Hasta qué punto podrían perturbar el proceso?
No hace falta ser un paranoica para pensar que siempre habrá alguien interesado en modificar el resultado de unas elecciones libres. Ahora mismo [en Estados Unidos], la mejor forma de hacerlo es gastarse miles de millones de dólares en financiar campañas, anuncios electorales, consultores políticos y demás [las elecciones estadounidenses de 2012 se calcula que costaron 4.500 millones de euros]

Es como tener una joyería. ¿Cómo de buena tiene que ser la seguridad de tu tienda? Bueno, depende de los caras que sean tus joyas. ¿Cuánto dinero vale controlar una presidencia? Es una motivación bastante fuerte para algunos. Y no sólo fanáticos políticos o candidatos, sino organizaciones criminales o incluso potencias extranjeras con enormes recursos.

Fuente: revistagq.com






Calendario

septiembre 2019
L M X J V S D
« Ago    
 1
2345678
9101112131415
16171819202122
23242526272829
30