Legados a golpe de clic

Los 22 fondos que atesora la Fundación Caja Mediterráneo se abrirán al mundo gracias al convenio firmado con la Fundación Biblioteca Virtual Miguel de Cervantes para digitalizar la documentación y difundirla

Son 120.000 documentos y objetos los que atesora el Centro de Legados de la Fundación Caja Mediterráneo en Alicante. Un fondo de gran valor que se ha ido forjando a lo largo de medio siglo pero que, a falta de su digitalización completa, está al alcance de unos pocos. Una situación que cambiará en breve tras el convenio marco firmado ayer entre esta entidad y la Fundación Biblioteca Virtual Miguel de Cervantes.

Este acuerdo permitirá que los legados de autores como Azorín, Carlos Arniches o Gabriel Miró; músicos como Óscar Esplá y Jaume Mas Porcel; pintores como Emilio Varela o Eusebio Sempere; científicos como Jorge Juan o arqueólogos como Francisco Figueras Pacheco, se pongan a disposición de más de diez millones de personas en todo el mundo, que es la cifra de usuarios que atrae la Biblioteca Virtual Miguel de Cervantes cada año.

El convenio que rubricaron ayer el rector de la Universidad de Alicante, Manuel Palomar, y el presidente de la Fundación Caja Mediterráneo, Luis Boyer, contempla la difusión del patrimonio bibliográfico cultural en distintos formatos y el aprovechamiento de los fondos digitalizados a través de proyectos de investigación conjuntos. Con esto se facilitará el acceso más eficiente a los recursos bibliográficos, además de la difusión y promoción artística y cultural con el desarrollo de actividades conjuntas.

La BVMC realizará con esos fondos pequeñas secciones dedicadas a cada legatario, para luego crear un portal general de legados que lleve al formato digital el Centro de Investigación y Documentaciónque esta desarrollando la Fundación Caja Mediterráneo, para difundir su patrimonio documental en general y de sus legados en particular.

El primer movimiento de la Miguel de Cervantes será realizar un inventario para ver lo que ya se ha digitalizado y en qué condiciones técnicas está para que todos los legados se ofrezcan en las mejores condiciones tecnológicas de digitalización y puedan ser consultadas en todo el mundo.

Tal como apuntó Luis Boyer, «la Fundación Caja Mediterráneo tiene la voluntad y el compromiso de custodiar y difundir el patrimonio intelectual y artístico de los legatarios». En este sentido, añadió que «el objetivo primordial de nuestra entidad es poner esta documentación a disposición de los investigadores y de la sociedad en general, y por eso es un orgullo poder colaborar con la Biblioteca Virtual Miguel de Cervantes, institución de referencia en la digitalización y difusión del patrimonio cultural».

Para el rector de la UA, Manuel Palomar, «la inclusión en la Cervantes de los fondos de la Fundación Caja Mediterráneo supone un incremento cualitativo considerable de la oferta de contenidos de la biblioteca virtual que se desarrolla en la UA». Esto, destacó, «la hace mucho más atractiva para los estudiosos e investigadores que acceden a ella desde una larga nómina de países, especialmente los iberoamericanos».

El proyecto de llevar a la BVMC el Centro de Legados se estima a medio plazo, ya que hay que adaptar los fondos al sistema digital de esta entidad y empezar a trabajar para su inclusión a través de diferentes portales específicos para cada legatario y posteriormente englobarlos en uno solo.

Son 22 legados los que la Fundación Caja Mediterráneo custodia en el centro ubicado junto a la Biblioteca Gabriel Miró. El proyecto de renovación del Centro de Legados permitirá mostrar al público parte de esos fondos en el espacio de la antigua sala de lectura de la Biblioteca Gabriel Miró.

La Fundación Biblioteca Virtual Miguel de Cervantes se creó en el año 2000 y cuenta con el Nobel de Literatura Mario Vargas Llosa como presidente del patronato. Es esta entidad la que es responsable de la gestión de la BVMC, ademas de la Cátedra Vargas Llosa y también el Centro de Competencia en Digitalización Impact.

La Biblioteca Virtual de la Universidad de Alicante comenzó a funcionar en 1999 como una iniciativa conjunta con el Banco Santander y la Fundación Botín, y en 2013 consiguió el Premio Stanford para la Innovación en Bibliotecas de Investigación.

Fuente: diarioinformacion.com