“La tecnología va a cambiar el perfil profesional del abogado y el perfil de servicio de los despachos”

José Antonio Carazo Muriel.- Uno de los sectores en los que se prevé un gran impacto de la tecnología es el Legal. En esta entrevista, Alejandro Sánchez del Campo, copresidente de la sección de Gestión de Despachos e Innovación del ICAM y Carlos de la Torre, abogado of Counsel del Departamento Laboral de Baker & McKenzie, nos dan su visión sobre el impacto que tendrán la Inteligencia Artificial y la Robótica en el perfil del abogado y en los servicios que presta.
El impacto de la robótica en la economía y en la destrucción, creación y transformación de empleos es enorme. Su expansión ya se califica como la cuarta revolución industrial. En las cadenas de producción en sectores industriales ya hay numerosos robots, aunque se mantiene la presencia del ser humano. En el ámbito del mercado legal ya existen soluciones de software inteligente que permiten llevar a cabo informes y valoración de riesgos en operaciones mercantiles sin intervención de abogados. Se prevé que en el futuro la inteligencia artificial llegará al asesoramiento legal a clientes y a la programación informática en las decisiones los Tribunales.
En esta entrevista, Alejandro Sánchez del Campo, copresidente de la sección de Gestión de Despachos e Innovación del Colegio de Abogados de Madrid y abogado especializado en nuevas tecnologías e innovación, y Carlos de la Torre, abogado of Counsel del Departamento Laboral de Baker & McKenzie, hablan del sobre impacto que tendrá la Inteligencia Artificial y la Robótica en el mercado legal.
Uno de los sectores en los que se prevé un gran impacto de la tecnología es el Legal. Carlos de la Torre, abogado of Counsel del Departamento Laboral de Baker & McKenzie, está convencido de que “sin duda la inteligencia artificial va a desarrollarse muchísimo en el mercado legal. Algunos despachos están aplicando inteligencia artificial a gestiones poco complejas de gestión documental, de revisión de contratos…” Alejandro Sánchez del Campo corrobora que “la tecnología quita trabajos pero también está creando muchísimos. Yo echo de menos un estudio sobre lo que realmente está ocurriendo. Me da la impresión que se está poniendo el foco en lo que se está perdiendo porque se están automatizando tareas, pero lo que se crea es de más calidad que lo que se destruye”.
A su juicio “a todo este impacto tecnológico, que es brutal, se suma el impacto de la economía colaborativa, de las plataformas tipo Uber y el nuevo formato de trabajar para estas plataformas. Cada una de esas tendencias por separado son muy potentes y cuando las sumas el resultado es explosivo. Se debe replantear por completo la manera en que hemos trabajado hasta ahora y el concepto de learnability, la capacidad de aprendizaje, de entender y adoptar las nuevas tecnologías y conocimientos”.
De la Torre explica que “nosotros en Baker & McKenzie, con más de 4600 abogados en 47 jurisdicciones, tenemos una plataforma de expertos en Belfast (Irlanda del Norte) y otra en Manila (Filipinas) que nos apoyan en la gestión documental con herramientas informáticas muy potentes. Estamos desarrollando un proyecto de inteligencia artificial para optimizar algunos de los productos que ofrecemos a nuestros clientes a nivel global en varias jurisdicciones mediante metodologías de design thinking machine learning para mejorar la eficiencia de los servicios. Yo creo que eso supondrá un apoyo muy importante para evitar errores, pero no va a sustituir a los abogados en tareas estratégicas aunque sí va a cambiar el perfil del abogado y el perfil del servicio que damos a los clientes. Los clientes cada vez más nos piden que no solo gestionemos un pleito, o determinado riesgo, o que seamos preventivos, sino que cada vez más nos piden que les acompañemos en el enfoque estratégico. Se abre una oportunidad muy relevante para los despachos”.
Alejandro Sánchez del Campo llama la atención sobre la diferencia entre grandes despachos y el resto de abogados. “Hay miles de abogados y ahí es donde hay un mayor riesgo de desintermediación. El abogado que está haciendo cosas más simples, con otro tipo de clientes, tiene un riesgo más grande porque con las herramientas que existen se arriesgan a que no vaya a sus despachos. Esto en EE.UU. es mucho más claro. La mayor parte de la gente no accede a un abogado porque es muy caro y han proliferado empresas que te ofrecen servicios legales básicos que les pueden servir a mucha gente”. Sin embargo, también en este caso se puede hablar de oportunidades. Carlos de la Torre lanza la pregunta: “¿Estas tecnologías son una oportunidad para que los despachos pequeños puedan competir con los grandes?”
A la cuestión, Alejandro Sánchez del Campo matiza que “lo que falla es la actitud. Para mí toda esta transformación digital, todo este cambio tecnológico, pasa por la actitud individual y de las empresas. La mayor parte de gente en el sector legal ven esto como una amenaza. Sin embargo es una oportunidad, en mayúsculas. Lo que hace falta es entender que es una oportunidad, lo que requiere actitud individual y decidir formarse para entenderlo y apostar por ello. Y esto no es un tema de dinero. Una característica de la antigua economía era que normalmente era accesible para el que tenía más dinero, más recursos. Ahora el dinero ayuda, pero tiene más que ver con la manera en que juegas las cartas, con la inteligencia que pones, que con el gasto que hagas”.
Carlos de la Torre destaca otro aspecto, el acceso a la justicia. “En el nuevo escenario de creación de oportunidades, sobre todo para el usuario, hay un escenario de casi democratización del acceso a la justicia. No en el sentido de acceso a una resolución justa, sino el acceso al experto que me puede permitir entrar en la dinámica de resolver un problema jurídico. Ahí las plataformas digitales que están moviendo algunos abogados permiten que los clientes individuales puedan acceder con un click a ofertas gratuitas de expertos segmentadas por especialidades”, explica.
¿La inteligencia artificial podría ayudar a resolver conflictos laborales generales, de carácter internacional? Carlos de la Torre considera que es algo muy complejo. “La Organización Internacional del Trabajo (OIT) se estructura de manera tripartita con Gobiernos, empleadores y sindicatos y su actuación es aprobar convenios internacionales y recomendaciones cuyos destinatarios son los Estados. Luego llevar eso a las multinacionales, a las relaciones laborales, es complicado a pesar de esa globalidad porque las denuncias se tramitan en los tribunales laborales de cada país. Veo complicado que se pueda ir hacia un futuro en el que haya tribunales internacionales que decidan sobre temas locales”. Alejandro Sánchez del campo ve más posible potenciar modelos de arbitraje internacional.
Y sobre todas estas cuestiones versará la ponencia “El impacto de la inteligencia artificial en la abogacía” que tendrá lugar el próximo 24 de octubre en la IV edición del Legal Management Forum . En la misma, tras la introducción de Isabel López-Bustamante (Socia de Deloitte Legal), Francisco J. Martín (Doctor en inteligencia artificial. CEO BigML, Oregon, EEUU), reputado especialista en la materia, dará su experta visión sobre los cambios que ya se están produciendo y los que están por llegar.

Fuente: noticias.juridicas.com