Dejaron morir a mi madre y todavía ocultan informes que podrían demostrarlo

Un abogado de Almería denuncia a la Gerencia del Hospital de Poniente por presunta infidelidad en la custodia de documentos, falsedad documental y falsificación de certificados

Más de tres años y medio después de la muerte de su madre, afectada por una infección de Klebsiella, el hospital todavía no le ha entregado el historial médico completo, como solicita

De los informes entregados por ahora, deduce que su madre nunca fue tratada de Klebsiella, a pesar de que pruebas médicas la detectaron días antes de morir

El abogado almeriense Juan Cano ha presentado ante la Fiscalía una denuncia contra la Gerencia del Hospital de Poniente de El Ejido por presuntos delitos de infidelidad de custodia de documentos, falsedad documental y falsificación de certificados, después de que el centro no le haya entregado todavía, más de tres años y medio después, el historial médico completo de su madre, fallecida en el centro en febrero de 2013.

Además, entre los documentos que sí le han entregado -faltan aún informes, alrededor de 40, según ha contabilizado, que considera fundamentales para concretar las causas de la muerte-, tras innumerables peticiones y quejas, ha encontrado graves irregularidades, como el hecho de que el entonces jefe internista de la UCI, Antonio C.R., “confeccionó y firmó un mismo informe médico con tres fechas diferentes y contenidos dispares”. El denunciante califica en su denuncia de “caótico y espeluznante” el hecho de que en uno de estos informes el médico se refiriera a la muerte de su madre, a pesar de que el documento está firmado y fechado casi tres semanas antes de que falleciera y cuando ni siquiera estaba en la UCI. De ahí a que sospeche que los informes fueron realizados a posteriori y “con un fin difícil de determinar por el momento”.

Juan Cano ya denunció al hospital tras la muerte de su madre el 9 de febrero de 2013 por presunta negligencia, al considerar que no fue tratada correctamente. Carmen Castañeda falleció a los 74 años en la Unidad de Cuidados Intensivos (UCI), afectada por una infección intrahospitalaria de la bacteria ‘Klebsiella pneumoniae’ “que no tenía cuando ingresó en el hospital y por la que no fue tratada”, según su hijo, después de ingresar en diciembre de 2012 por una neumonía. Esta primera denuncia ha sido sobreseída provisionalmente por el Juzgado, aunque el abogado ha recurrido.

Y es que Juan Cano, tras analizar en profundidad toda la documentación que ha conseguido reunir, sigue llegando a la misma percepción que tenía meses después de la muerte: “A mi madre la dejaron morir, por falta de medios, de mala praxis, por los recortes, por el caos que reinaba entonces en el hospital, por lo que sea, y además el centro sigue ocultando informes y documentos fundamentales que podrían demostrarlo”, asegura.

Las fechas en que Carmen Castañeda permaneció ingresada, en lo que fueron sus últimos días de vida, coincidieron además con graves denuncias de médicos y personal del hospital, que alertaban de la alarmante carencia de medios y de profesionales, hasta el punto de que la falta de camas en la UCI hizo que algunos días se encontraran hasta 10 pacientes críticos fuera de la unidad. Y que en un plazo de cuatro meses se mantuvieran ingresados hasta 106 pacientes críticos fuera de UCI. Todo ello llevó incluso a la dimisión del director de la unidad y de la jefa de enfermería.

Esta situación la sufrió la paciente, que llegó a quejarse durante su ingreso a sus familiares de que la dejaban olvidada, incluso un día entero sin recibir oxígeno ni ningún medicamento o alimento. También mencionó que en la UCI “en varias ocasiones sucedieron situaciones caóticas entre el personal sanitario, como gritos, nerviosismo generalizado, discusiones entre facultativos, todo ello al verse desbordada la unidad por el gran número de pacientes”.

Pero lo que es peor, como señala Juan Cano en su denuncia, en el historial médico que le han ido entregando poco a poco, faltan documentos claves, aunque de los existentes sí deduce un hecho que considera fatal y especialmente grave: su madre no fue tratada contra la infección de Klebsiella, a pesar de que existe al menos un informe que desvela que fue infectada por esta bacteria. Sin embargo, sí recibió antibióticos contra la bacteria E-Coli, tras resultar también contagiada en el hospital.

“El día 29 de enero existe una petición para que se le practicara una prueba que determinara si estaba infectada, pero o bien no se hizo o no está en el historial. Hasta la fecha, tampoco consta en el historial otra muestra solicitada el día 4 de febrero por el mismo asunto, ni informe médico de la paciente derivado de dicha prueba, con lo que se omite deliberadamente del historial clínico esa muestra de screening de Klebsiella solicitada”, sostiene el abogado. También apunta que según las órdenes de tratamiento y prescripciones de medicamentos de los días 7,8 y 9 de febrero -cuando falleció- “a la paciente en la UCI no se le suministran los antibióticos que pueden combatir la Klebsiella”.

Es decir, que en su opinión los resultados de la prueba no llegaron a la UCI hasta después de la muerte de su madre, algo que considera especialmente doloroso, pues cree que de no haber sido así podría haber salvado su vida.

Sin embargo, el hospital afirmó tras la denuncia que los facultativos actuaron correctamente con la paciente, que Carmen Castañeda ingresó en el servicio de Medicina Interna a causa de una insuficiencia cardiaca, agravada con otros problemas de salud asociados, y que los resultados de las pruebas realizadas mostraron una infección urinaria por la bacteria intestinal E. Coli, así como la presencia de la bacteria Klebsiela pneumoniae en su organismo, que habían evolucionado haciéndose resistentes, tras reiterados tratamientos con antibióticos.

Fuente: elmundo.es